sábado, 11 de septiembre de 2010
- Por un efecto boomerang. En un momento del pasado, el poder político militar del gobierno de Estados Unidos realizó una acción destructora que provocó una reacción, una onda de choque. Acción-reacción.
- ¿Onda de choque?
- Sí, como lanzar una piedra a un estanque. Imagina que lanzas la piedra; entonces empiezan a generarse ondas concéntricas que se expanden muy lentamente. E imagina que a la 3ª onda mueres. Y luego vuelves a nacer en la 4ª onda y sigues viviendo en la 6ª o en la 7ª, y lógicamente no te acuerdas de haber lanzado la piedra.
- Y ¿cuál fue esa acción destructora?
- No lo sé. Sólo puedo imaginar varias posibilidades y especular. Por ejemplo, la causa pudo ser el lanzamiento de las dos bombas atómicas el 6 de agosto de 1945 sobre dos ciudades habitadas por humanos (más que por japoneses). Quizá las personas que intervinieron en la operación fueran las conciencias que 56 años más tarde estarían en las dos torres del WTC. Quizá ahora esas personas que estaban en las dos torres y en los aviones fueran conciencias ahora libres y felices después de haber pagado su deuda, de haberse liberado de su saldo karmático y ya son auténticamente inocentes y puras, como ángeles. Y te recuerdo que estoy especulando, pues difícilmente nuestra cabeza tan aficionada a las soluciones perfectas (inviables, por otro lado) y a las estadísticas milimétricas con personas puede aceptar a un "Dios Destino" en el que todo ocurra con una precisión justa (justicia) perfecta. El orgullo de nuestra cabeza es aún más perfecto. 2 bombas, 2 ciudades. 2 torres, 2 aviones; las torres eran como las ciudades y los aviones como las bombas. Una ironía es que los "aviones bomba" fueron construidos por el gobierno americano. No es que el destino pueda ser sorprendente, sino que yo, usando la imaginación, puedo sorprenderte. Nosotros mismos decimos que ERAN personas inocentes, pero no conocemos los detalles de su historia, aunque no necesitamos saberlos para saber que todos tenemos que mentir o hacer trampas -especialmente a nuestra conciencia- para "prosperar" en esta sociedad, e incluso consideramos la inocencia (la misma que pensamos) como una señal de debilidad o como motivo de broma (como el desafortunado "día de los inocentes"), pues no sabemos (o no recordamos) qué es la inocencia espiritual. No decimos que esas personas SON inocentes ya, pues no pensamos que sean conciencias o almas que ahora sí están vivas de verdad mientras, los "vivos" seguimos "muertos" temiendo y guardando rencor a las personas que perpetran actos espantosos y también a un gobierno (en este caso víctima) como el de USA, sin ir más allá del rencor y plantearnos ninguna perfección absoluta de ninguna justicia karmática. Al negarnos a concebir esto no tenemos más remedio que creer en nuestra propia justicia inspirada por el resentimiento y el orgullo, por la incomprensión y el miedo.
domingo, 16 de mayo de 2010
La Edad del Ladrillo
viernes, 14 de mayo de 2010
miércoles, 21 de abril de 2010
LA ERA HEBREA
sábado, 17 de abril de 2010
UNIVERSO CICLISTA

La visión lineal no es la única realizable (por ser posible). La otra es cíclica, como el dibujo de un círculo cuyo trazo terminamos en el mismo punto en el que lo empezamos y, en el caso de "la vida", tal círculo realmente termina en el mismo punto("nacimiento y renacimiento") aunque un poco más "arriba" para comenzar una nueva espira, más amplia que la anterior, de una Espiral infinita. Sólo es una forma gráfica de representar una realidad en la que la evolución ocurre por sí sola, por pura inercia. Tales espirales proporcionales podrían estar representadas en la dimensión espacial como los ciclos de los astros. Aún con conciencia lineal conocemos los ciclos básicos, y no ya los mecánicos del reloj cuyas agujas se mueven cíclicamente, sino los ciclos naturales recreados por la Madre Tierra con sus movimientos simultáneos de rotación y traslación: día y noche, las 4 estaciones, año... y prácticamente ninguno más. Pero son las primeras piezas de un engranaje inimaginable que termina en el Centro de la Galaxia en torno al cual giran todas las estrellas, una de ellas el Sol.
En la "edad moderna", una persona dura (de durar, no de dureza) una media de 71 años.
Por eso, en un calendario cíclico como el maya, cada fecha o día, inmersa en una estructura de 5 ciclos anidados, se repite cada 25.920 años, que es lo que tarda la Tierra en completar su movimiento de bamboleo de mayor dimensión que su traslación u órbita. Así que cada Día Cósmico dura 71 años, justamente la duración media de una vida humana moderna de un humano que en de niño tomó conciencia de que la Historia y la vida son puramente líneas rectas con un final indeterminable. Pero sí conocemos el final/inicio de los ciclos naturales creados por la Madre (Tierra) y en los que fluye inmersa en todos los ciclos que forman el tejido cíclico de la Galaxia.
En la imposibilidad de crear el Elixir de la conservación de la vida, uno de los ideales del hombre moderno (que no significa "evolucionado") es "vivir más", lo que se llama "longevidad", y la meta es alcanzar El Centenario, 100 años. Es un ideal desarrollado por el propio Ser Social (Sociedad) para perdurar en base a la circulación del capital (su "Elixir" como tal sociedad basada en el capital) gracias al comercio de los productos "rejuvenecedores" o "conservadores" PARA CONSUMO de las personas. Que el capital sea el elixir de la Sociedad está también en que impulsa en la persona a crear el sueño de "Ser Millonaria" (de dinero)paralelamente al de "Ser Centenaria" (de edad).
En la "edad moderna", una persona dura (de durar, no de dureza) una media de 71 años. Por eso podríamos pensar que el hombre moderno no ha llegado al centenario y que todavía lo tenga como una meta. Pero sí lo ha alcanzado en otros términos "más cortos": en ciclos Tzolkin.
71 años son 26.000 días o 100 periodos de 260 días. 1 Tzolkin es un ciclo de 260 días que, en la órbita de la Tierra, es esto:

Por eso 26.000 días (71 años) son 100 Tzolkins, es decir, el centenario en términos Tzolkin.
¿Por qué relacionar este ciclo de 260 días con la duración media de la supervivencia humana? Porque 260 días es el periodo de gestación humana desde la primera menstruación, y porque la conciencia humana aún no alcanza para ser consciente por sí sola de los 365 días de la órbita de la Madre Planetaria y que son medidos con el auxilio de un aparatos como el reloj y una estructura como el calendario y no por consciencia en unidad con la Madre Planetaria. Así, es razonable medir la duración de la supervivencia humana en base a esa estancia previa durante 260 días en la placenta del cuerpo de la madre humana. De hecho, sólo en 260 días, el cuerpo del bebé crece la misma proporción que durante mucho más tiempo una vez ya en el exterior. 26.000 días (duración media de la supervivencia humana) es un fractal de 260 días (periodo de gestación). La proporción es de 100, tal como el número de ciclos Tzolkin en 71 años.
Este cálculo de la duración de la vida humana también figura en el Salmo 90,10: "La duración de nuestra vida es de SETENTA AÑOS; la de los más fuertes ochenta", aunque es posible que en los tiempos a los que se refiere el autor de los Salmos, llegar a los 70 u 80 años fuera como modernamente llegar a los 100 o a los 120.
También en el libro de Isaías 23, 15 se especifica que sententa años es los días de un rey. Interpretándolo espiritualmente con una metáfora, es el caso del humano como rey espiritual venido a menos por haber olvidado su complementari@ (reina o rey), soberanía, corona, trono y reino espiritual, y por necesitar convertirse en "súbdito" de otra persona (teóricamente hermano) a la que llama "mi Rey" en el reino de su país en el dividido Reino del Mundo.
70 años son 25.550 días, 26.000 días redondeando hacia arriba, Y 26.000 días son 71'2 años. Centenario en Tzolkins.
¿Por qué la obsesión humana por ideales como el Centenario (de edad) o el Millonario (de dinero)? Una de las razones es puramente psicológica pues los números 100 (10x10) y 1.000.000 (10x10x10x10x10x10 ó cubo de 100 (100x100x100) ó cuadrado de 1000(1000x1000)) son proporciones del 10, que es el número de dedos de las manos con las que podemos contar decenios de 10 en 10 años, centenas o siglos de 100 en 100 ó milenios de 1000 en 1000, o fabricar y coger piezas redondas de metal que llamamos "monedas" y que interpretamos como fuente de supervivencia (no de vida).
El caso es que alcanzar "el centenario", como 100 Tzolkins, proporcional al periodo de gestación, es alcanzar un límite, entendido como umbral a la siguiente dimensión de conciencia: ...(5d(4d(3d)))...
lunes, 12 de abril de 2010
Lógica cronoilógica
sábado, 13 de marzo de 2010
Los 10 días reescritos
El día 13 de octubre, los líderes religiosos de la Iglesia convirtieron el día 14 de octubre del tiempo del calendario romano juliano en el 4 de octubre. Fue el inicio de la cronología del calendario gregoriano. Cronológicamente se volvió a vivir el periodo desde el 4 al 14 de octubre.
viernes, 12 de marzo de 2010
viernes, 12 de febrero de 2010
Según la costumbre "religiosa" de la sociedad y cultura en la que hemos nacido, el año en el que nacimos está íntimamente relacionado con el nacimiento de Jesús (también llamado "Cristo") según el cálculo de las personas dirigentes de la Iglesia de Roma y según el calendario romano gregoriano heredero del juliano. Hace 1.486 años (año 525 de la era cristiana), los líderes eclesiásticos decidieron que Jesús había nacido el año 753 desde la Fundación de Roma. Es decir que en el momento del nacimiento de Jesús (n.J.) ninguna persona estableció el inicio de ninguna era "cristiana" o "jesusiana", y durante los 532 años desde el nacimiento de Jesús hasta que los eclesiásticos establecieron la era cristiana la humanidad no vivió en ninguna era cristiana. Tales personas eran directoras de una organización y tenían sus lógicos intereses económicos. El cálculo en la determinación del momento establecido por los eclesiásticos como momento de n.J. es algo investigado por la mayoría de los historiadores e incluso teólogos. Las propias editoriales de ciertas versiones de la Biblia incluyen en sus tablas cronológicas de acontecimientos históricos que el n.J. fue 6 años antes, de modo que el número de nuestro año de nacimiento es uno según la tradición y a la vez es otro respecto al momento real del n.J. Ese número de años es realmente un número de Órbitas del Planeta Aire y Agua (la Madre Tierra) al Sol. Así, la propia sociedad moderna de base cultural "cristiana" (y a la vez atea, y no atea y no cristiana), no inicia su tiempo en el n.J. de modo que está retrasada con respecto a tal instante. La adaptación y acomodamiento de las personas a Lo Establecido es una de las razones de que esas personas no le dén importancia a la cuestión. Si descubriéramos que hace 7 días hubiera comenzado un "gran acontecimiento x" que durara 14 días y cuyo inicio los responsables hubieran anunciado para "hoy" mientras realmente ya había empezado hacía 7 días, nos hubiéramos perdido la mitad, aunque tendríamos la oportunidad de 7 días más. Cuenta la leyenda que Jesús recucitó al "comienzo del tercer día", que a escala horaria es 24+24+1 horas, 49 horas, 7 x 7 horas. Si tomamos esa escena a escala humana como una "maqueta personal y horaria" de lo que tendría que ser el destino de la Humanidad a escala Colectiva y Milenaria, entonces el inicio del momento de resurrección de la Humanidad sería al comienzo del Tercer Día milenario, año 2001 d.n.J. (año 1994 tradicional). Si consideramos un día como un milenio (un día dividido en 1000 partes de 1'44 minutos), entonces el año 2001 d.n.J. (año 1994 tradicional) fue el "Primer Minuto y Medio" del Tercer Día milenario d.n.J. Y el año 2005 fue el año 2012 d.n.J. (minuto 16). Entonces la Primera Hora del 3er Día milenario se cumple en el 2041 d.n.J. (año 2048 convencional). Así, lo que diríamos como "año 2009" es según la tradición, y también es la órbita 2016 de la Madre Tierra al Sol desde la órbita durante la que tuvo lugar el parto de María, o la 16ª órbita del 3er ciclo de 1000 órbitas de la Tierra desde el parto de María. Pensando en términos de órbitas del Planeta Aire, Agua y Tierra, la sensación es de no estar "fuera de órbita".
